El polígrafo, comúnmente conocido como "detector de mentiras", es el instrumento que se
usa para detectar engaños en situaciones donde se requiere evaluar la veracidad de las
afirmaciones de una persona de la cual se presume tiene información concreta de hechos
que ponen en riesgo la seguridad de una empresa, una institución estatal, sus recursos
o sus bienes.
El hecho de que una persona mienta hace que experimente cambios fisiológicos dados por
cargas emocionales que el examinador busca a través de preguntas alrededor del tema de
seguridad en cuestión. Una persona culpable tiene mayores cargas que desatará al
momento en que sea confrontada; al contrario, una persona que no es culpable frente al
hecho indagado no genera ese tipo de tensión frente a estos temas.
Es importante tener en cuenta que el uso de la poligrafía está sujeto a regulaciones y
estándares éticos tanto a nivel nacional como internacional. En Panamá, como en otros
países, el uso del polígrafo debe cumplir con protocolos y normativas que garanticen su
validez y confiabilidad en los procesos donde se emplea.